Yo me puse de espaldas para que los chicos con los que estaba pudieran estar de cara y así no cogieran tortículis. Cómo no, comentamos la jugada. Uno dijo que la frase que le diría a una de ellas sería: si no te miro a los ojos es porque me das mucho respeto. Yo flipé. El problema es que la camarera en cuestión también lo oyó y además como cogió el mensaje subliminal de la frase, nos miró fatal. El que había soltado semejante comentario añadió: No sé porque se ofende, no es nada malo si sólo ha oído "esa" frase y no lo anterior, además ¿qué hace escuchando nuestra conversación? Si se viste así que acepte que habrá comentarios.
Pues no los aceptaban. Supongo que ellas eran las primeras que sabían que era demasiado lo que enseñaban. Hubo algún que otro percance con dichas señoritas ya que fue inevitable que los hombres no hicieran comentarios al respecto. Por un lado tienen razón: ellas se habían puesto más que sugerentes, pero por otro lado, ¿no somos ya lo suficientemente adultos para darnos cuenta de que ellas no lo han elegido y que ya están bastante incómodas con la situación como para encima tener que escuchar según qué cosas?
Supongo que el problema esta en que si no estas agusto, por que hacerlo entonces? y si lo haces, de sobra sabes que estas expuesta a todo tipo de comentarios...
ResponderEliminarBesos.
Mar