Hay hombres que son tan sensibles como un hipopótamo o lo que es aún peor, torpes como elefantes en una cristalería. Sí, sí, entran a lo bestia, sin mirar que hay cristales a su alrededor, lo rompen todo y encima se sorprenden cuando se cortan.
El sábado me di cuenta de que alguien que creía conocer, era insensible como un hipopótamo o torpe como un elefante, está por decidir. Me llegó un email que no debía haber recibido y fue por una de las dos siguientes causas: insensibilidad o torpeza. Torpeza porque no revisó la lista antes de enviarlo. Era un email general, de esos en los que estás en copia oculta. O insensibilidad porque lo hizo a conciencia. Una forma de decir "sigo aquí" aunque sea virtualmente. Mis amigos opinan torpeza (y estoy de acuerdo) mis amigas insensibilidad. ¿Cómo podemos tener reacciones diferentes a un hecho concreto? Así nos va, no tenemos ni idea de como leer las señales que nos envía el sexo opuesto. Mis amigas quieren creer que aún hay sentimientos por su parte, cuando yo dudo que los hubiera en algún momento (vale, me estoy pasando, puede que algo sintiera durante unos segundos aunque no llegó al minuto). Mis amigos, que conocen a los de su género, creen que ni siquiera se planteó que yo estuviera todavía en esa lista. Lo que me parece mucho más probable.
Pero no quiero generalizar, no todos son hipopótamos ni elefantes, los hay buitres, tiburones, también ositos de peluche (¡puagh!) y así podría seguir hasta el infinito.
jueves 1 de marzo de 2012
lunes 27 de febrero de 2012
Fiesta de solteros
Hace unos fines de semana fui a una fiesta de solteros. Fui totalmente engañada. Había quedado con una amiga para ir a una inauguración de un espacio de artistas. Otro amigo nos acompañó diciéndome: "luego podemos ir a la inauguración de un nuevo local. Una amiga mía está colaborando en el evento. Será divertido." Le dije que sí. Cuando llegamos al lugar nos recibió la que "colaboraba en el evento" (que no era otra que una de las organizadoras), mientras mi amigo se detenía en la entrada. Lo primero que nos dijo fue: "bueno chicas, esta es una fiesta para conocer gente, así que si se os acerca alguno en la barra, hablad con él". ¿Cómo? ¡Ay! Sonreí y decidí que ya tenía toda la información necesaria. Volvió nuestro amigo. ¿Tú sabías que esto era una fiesta de solteros? Me mira y me dice: "sí, es que cuando ella (por la de la puerta) me pide que vaya a algún sitio no me puedo negar, es tan encantadora..." Ya, ya, todo eso está muy bien, tu no puedes decir que no, pero me gustaría tener la oportunidad de decidir por mí misma. Yo, para acabarlo de arreglar, me había puesto una minifalda y taconazo por lo que encima parecía que iba pidiendo guerra. Si en realidad, yo le hubiera acompañado aún sabiendo a lo que iba, pero definitivamente me hubiera vestido sin enseñar pierna. Ya la gota que colmó el vaso fue cuando le expliqué lo de "la barra" y su respuesta fue: "Ah, no, ni se os ocurra". Hay que fastidiarse. No es que tuviera ningún interés especial pero que te lleven a una fiesta de solteros sin poder formar parte de ella, ya me parece un absurdo.
jueves 23 de febrero de 2012
¡Qué ataque más gratuito!
Comiendo la semana pasada, un amigo mío, queriendo explicar mi vida sentimental a una chica que acababa de conocerme, la definió de esta manera: "es la pera, no quiere saber nada de citas, le montas comidas y nada, o cenas y tampoco nada, no quiere ni oír hablar del tema. Los tiene ahí esperando y ella no les hace ni caso". ¿Cómoooooo? En fin, primero de todo, no entiendo la necesidad de explicar a una perfecta desconocida mi terrorífica vida sentimental. Que sí, que me cayó muy bien, pero no creo que en una hora (que era más o menos el tiempo que llevábamos sentadas en la misma mesa por primera vez) tengamos la confianza suficiente como para hablar de algo más que del tiempo. Y segundo, eso es como le dije: un ataque totalmente gratuito. Yo no los tengo "esperando" en ninguna parte, es más, si en este momento hay alguno interesado en mí, más que esperando, está más escondido que el propio Wally. Si no acepto "citas" es porque cuando las acepté me llevé más de un chasco y tuve que pasar por más de una escena peculiar. Recuerdo la última en la que literalmente salí corriendo. Sí, sí, hasta ese día no me había dado cuenta de que podía ganar las olimpiadas en carreras sobre tacones, si se dignaran a reconocer eso como deporte. Pero he de decir que cómo he decidido convertirme en mujer fatal, puede que sí que acabe teniendo cola en la puerta de casa. Ya veremos.
martes 21 de febrero de 2012
Segunda mano
Hace un par de semanas cené en casa de unos amigos. Es un matrimonio muy divertido en el que él cocina de muerte. Cenamos cinco y estuvimos hablando de todo un poco. De pronto, ella dijo que había encontrado la manera de deshacerse de esos miles de cachivaches que con el tiempo van amontonándose en el armario. Y entonces habló él. "Cuentales lo último que vendiste en Segunda Mano". "Que no, que no". "Sí, sí, anda, que encima de que te haces llamar Mari, les das mi móvil. La primera vez que me llamaron preguntando por Mari les dije que se equivocaban pero insistieron diciendo que llamaban por una anuncio de Segunda Mano y entonces caí que mi querida "Mari" había dado mi número en vez del suyo". Ella se resistía a decirnos lo que había vendido, decía que le daba mucho corte, pero insistiendo lo soltó. ¡Había puesto a la venta un sacaleches! Y lo mejor de todo ¡Lo había vendido! Cuando vio que una ucraniana estaba interesada y parecía que lo iba a comprar en serio, a ella le remordió la conciencia y le dijo: ¿sabes qué está usado, no? He tenido 4 hijos. La ucraniana contesto: tsi, tsi, entiendo que tsi tse vfende en segunda mano ess porque essta ussado. Y no solo lo compró sino que además fue a buscarlo. Definitivamente no hay que tirar nada.
martes 14 de febrero de 2012
14 de febrero
Son sólo las 9 de la mañana y ya estoy con urticaria de tanta cursilería. No se puede ni poner la radio que ahí está San Valentín con todo lo que ello conlleva: una pesadilla. No recuerdo el último día de los "enamorados" que celebré. Creo que debía tener 17 años o algo por estilo, pero si algo he de agradecer a TODOS con los que me he encontrado en esta vida, era que, como yo, no soportaban este día. A algunos es lo único que les puedo agradecer, pero en fin, algo es algo.
Mira que me gusta que me mimen, en realidad, que me malcríen, pero que me regalen rosas porque El Corte Inglés así lo manda me saca de mis casillas. Además no me gustan las rosas rojas, seré rara, pero es así. Me parece que están tan vistas que empiezan a ser vulgares. Tooooodo el mundo las regala, con la variedad de flores que hay en este mundo, e incluso, si quieres regalar rosas, ¡será porqué no hay más colores!
Bueno, ya he despotricado un poquito, un día como hoy lo necesito. Ahora, más relajada me voy a mi clase de chino. Zài jiàn!
Mira que me gusta que me mimen, en realidad, que me malcríen, pero que me regalen rosas porque El Corte Inglés así lo manda me saca de mis casillas. Además no me gustan las rosas rojas, seré rara, pero es así. Me parece que están tan vistas que empiezan a ser vulgares. Tooooodo el mundo las regala, con la variedad de flores que hay en este mundo, e incluso, si quieres regalar rosas, ¡será porqué no hay más colores!
Bueno, ya he despotricado un poquito, un día como hoy lo necesito. Ahora, más relajada me voy a mi clase de chino. Zài jiàn!
lunes 13 de febrero de 2012
He vuelto
Vuelvo a ser yo. Aunque algunos amigos míos sé que no van a celebrarlo, yo estoy muy, pero que muy, contenta. Después de un tiempo de tinieblas dónde no tenía ni idea cuál era la actitud adecuada ante la vida y probando distintas metamorfosis de mi forma de ser, he llegado a la conclusión que dónde me siento más cómoda es siendo yo misma. Es decir, que se acabó la buena, se acabó el vamos a dar una oportunidad y sobre todo se acabó la paciencia de santa. Lo siento mucho pero no pienso dar pistas, no tengo intención de dejar las cosas claras a preguntas que no lo son tanto y sobre todo, no voy a callarme por mucho que le duela al de enfrente. Ya está bien de tanta tontería. Me he dado cuenta de que el resto de la humanidad no es tan considerada conmigo así que ¿por qué iba a serlo yo?
Lo sé, puede que eso no me lleve a ninguna parte, pero ¿quién ha dicho que yo quiero ir a algún sitio? Con lo bien que estoy ahora. Haciendo lo que quiero, entrando y saliendo sin tener que dar explicaciones a nadie y sobre todo sin ese miedo atroz a caerme por el precipicio. No hace tanto tiempo que conseguí salir del barranco como para volver a pasear por el borde. No, no y no. Me niego. Necesito volver a tener la tranquilidad que me he ganado a pulso.
Lo sé, puede que eso no me lleve a ninguna parte, pero ¿quién ha dicho que yo quiero ir a algún sitio? Con lo bien que estoy ahora. Haciendo lo que quiero, entrando y saliendo sin tener que dar explicaciones a nadie y sobre todo sin ese miedo atroz a caerme por el precipicio. No hace tanto tiempo que conseguí salir del barranco como para volver a pasear por el borde. No, no y no. Me niego. Necesito volver a tener la tranquilidad que me he ganado a pulso.
miércoles 8 de febrero de 2012
Cuando el novio de tu amiga es un cretino
Hay situaciones en que te cuesta encontrar la manera adecuada de actuar. Una de ellas es cuando una amiga tuya sale con un perfecto impresentable. ¿Qué haces? ¿Actúas como amiga sincera y le dices que estás harta de ver como le trata su novio? ¿O haces de hipócrita y sonríes con cara de circunstancia cuando lo tienes delante? ¡Aaaaahhh! ¡Qué dilema! Yo hace tiempo que opté por no opinar, en vez de eso intento hacer la pregunta adecuada en el momento oportuno.
El otro día una amiga me llama y empieza a despotricar del cretino de su novio (sí, sí, es un cretino, si os dirigís al Diccionario de la Real Academia Española veréis que en la definición de cretino han añadido una foto de su cara para que no haya dudas). A lo que iba, resulta que habían discutido. ¿Te compensa? le pregunté. ¿El qué? contestó ella, claramente queriendo negar lo evidente. No sé, las peleas, por ejemplo, le comento. Hija, (y ahora añadir el tonito maternal de quien cree estar hablando a la ignorancia personificada) en todas las parejas hay roces. No si encima he de aguantar lecciones, lo que hay que hacer a veces por las amigas. Como no quiero entrar al trapo y decirle que lo suyo no son roces sino canciones de Pimpinela, le contesto, bueno, si te hace feliz, a mí ya me va bien. Y esta es mi actitud hacia el problema. Ésta y el intentar evitar encontrarme con el "queridísimo novio", claro, porque aún no he conseguido que no se me note en la cara lo "genial" que me cae.
El otro día una amiga me llama y empieza a despotricar del cretino de su novio (sí, sí, es un cretino, si os dirigís al Diccionario de la Real Academia Española veréis que en la definición de cretino han añadido una foto de su cara para que no haya dudas). A lo que iba, resulta que habían discutido. ¿Te compensa? le pregunté. ¿El qué? contestó ella, claramente queriendo negar lo evidente. No sé, las peleas, por ejemplo, le comento. Hija, (y ahora añadir el tonito maternal de quien cree estar hablando a la ignorancia personificada) en todas las parejas hay roces. No si encima he de aguantar lecciones, lo que hay que hacer a veces por las amigas. Como no quiero entrar al trapo y decirle que lo suyo no son roces sino canciones de Pimpinela, le contesto, bueno, si te hace feliz, a mí ya me va bien. Y esta es mi actitud hacia el problema. Ésta y el intentar evitar encontrarme con el "queridísimo novio", claro, porque aún no he conseguido que no se me note en la cara lo "genial" que me cae.
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